Mintzapraktika

Euskara Gipuzkoa
Fecha de inicio:
1993
Fecha de finalización:
en activo
Territorio:
Gipuzkoa
Municipio:
Donostia

Mintzalagun, berbalagun, mintzakide, solaskide, solaslagun… En función del pueblo y del dialecto, hay varios nombres para designar a las personas que participan en los programas de práctica conversacional.

Pero, ¿en qué consisten esos programas? Se trata de iniciativas que reúnen a personas que habitualmente hablan en euskera con otras que no acostumbran a hacerlo.

Por tanto, en las prácticas de conversación se reúnen dos tipos de euskaldunes. Por un lado, personas que habitualmente no viven en euskera: personas que en su vida diaria no tienen la oportunidad de hablar en euskera en su entorno, personas que están aprendiendo la lengua, personas que no hablan en euskera desde hace tiempo y que desean recuperar la fluidez... A todas ellas, el programa les ofrece la posibilidad de entrenar en el uso del euskera.

Por otro lado, hay muchas personas que quieren hacer su aportación particular al proceso de normalización de la lengua, ayudando a euskaldunes con dificultad mediante la conversación. Y, por supuesto, también hay participantes que quieren hacer nuevos amigos y que quieren sumergirse en un ambiente euskaldun.

Imágenes

Contexto y circunstancia que han generado la puesta en marcha del proyecto

El movimiento de los programas de práctica conversacional nació en 1993 en San Sebastián, de manos de la Asociación de Euskaltzales Bagera. Más tarde, se extendió a Lasarte, Arrasate y Getxo, y en 1998 se celebró en Eibar el primer seminario sobre los programas.

Una de las conclusiones que se sacó de aquel encuentro fue la necesidad de estructurar la coordinación. En ese sentido, durante los años siguientes se pusieron en marcha dos iniciativas: por un lado, en Topagunea y AEK creamos las Comisiones de Mintzapraktika, y por otro lado, en el año 2001 presentamos el proyecto Berbabarri para coordinar entre diversos agentes de Bizkaia los programas de práctica conversacional. Los impulsores de dicho proyecto fueron la Diputación Foral de Bizkaia, AEK, el euskaltegi Uztarri y Topagunea.

Más tarde, en esa labor de coordinación y difusión de los programas, se han desarrollado otras muchas iniciativas: en 2005, se publicó la guía titulada Euskaldun berrien erabilera programak, y Topagunea, AEK e IKA organizaron las jornadas Mintzapraktika egitasmoak: erabilera eragiteko tresna eraginkorrak. En 2006, subscribimos un acuerdo con el Gobierno Vasco, y en 2007 el acuerdo se llevó a cabo entre AEK y Topagunea.

La base más sólida de los programas de práctica conversacional es la colaboración: la colaboración tanto de los diversos agentes de Euskal Herria, como de los agentes presentes en pueblos y barrios. Fruto de esas relaciones ha sido el desarrollo que han tenido durante todos estos años las iniciativas de práctica conversacional. En pocos años, el programa ha pasado de contar con 3.600 participantes a tener 6.000, la mayoría pertenecientes a grandes núcleos urbanos. Razón suficiente para seguir haciendo historia.

Objetivos del proyecto

El objetivo del proyecto es reunir a personas que habitualmente hablan en euskera con personas que no acostumbran a hacerlo, para que, mediante una conversación agradable, esas últimas adquieran una fluidez oral adecuada e interioricen hábitos de uso.

En lo que a las personas participantes se refiere, estos son los objetivos concretos:

  1. Mejorar su nivel de euskera y acelerar el proceso de aprendizaje.
  2. Convertirse en agente activo del proceso de normalización.
  3. Aumentar la motivación hacia la lengua.

En lo que a la sociedad se refiere, estos son los objetivos concretos:

  1. Incrementar en número de vascoparlantes.
  2. Crear y tejer las redes relacionales en euskera y conquistar nuevos ámbitos de uso.
  3. Trabajar el apego hacia la lengua.


Funcionamiento del proyecto

Los proyectos de práctica conversacional son actividades de ocio. Los y las participantes se reúnen en grupos de cinco o seis personas, una hora por semana, en un parque o en una cafetería. Se reúnen y hablan en euskera sobre lo que quieren. En definitiva, practican entre amigos/as, en un ambiente agradable, cercano y participativo.

Los grupos de conversación se forman teniendo en cuenta las aficiones, la edad, el lugar de residencia y los horarios de los y las participantes. Así, se les facilita la participación y se sienten cómodos/as para conversar en euskera. Además de hablar, también realizan actividades de su gusto como pasear, practicar deporte, tomar un café o simplemente disfrutar de la compañía mutua y de una buena conversación.

Los y las mintzalagunas se reúnen en ciudades grandes y pueblos pequeños, en entornos euskaldunes y no tan euskaldunes. Mediante la iniciativa, se sumergen en un ambiente euskaldun, hacen amigos/as y adquieren destreza y fluidez a la hora de hablar en euskera.

Como ya se ha mencionado, cada grupo se reúne por lo menos una hora por semana. Además de esas citas semanales, una vez al mes se organizan actividades complementarias, para que los y las participantes se conozcan mejor y se extienda la red relacional; esas actividades son optativas y se desarrollan en el tiempo de ocio. Se trata de cursos, salidas, comidas y cenas, espectáculos… ¡Magníficos planes para tardes y fines de semana!

Los grupos de conversación suelen coincidir con el curso escolar: la inscripción se lleva a cabo en octubre y la mayoría de los grupos finalizan el curso en junio, aunque algunos siguen funcionando durante más tiempo. En verano suele haber un parón, pero hacia mayo o junio se celebra el MINTZA EGUNA, como colofón del curso.

Mintza Eguna

El Mintza Eguna se organizó por primera vez en el año 2006, en la Cuenca de Pamplona, como resultado de un proceso de reflexión realizado por los y las miembros de la Comisión de Mintzapraktika de la asociación Euskaltzaleen Topagunea. Fueron dos las razones que impulsaron la creación del Mintza Eguna: por un lado, no había relación alguna entre los y las participantes de los diversos pueblos en los que el proyecto se llevaba a cabo; por otro lado, quienes participaban en los grupos de conversación mencionaban reiteradamente a los y las responsables del proyecto su deseo de conocer a los y las mintzalagunas de otros lugares.

Convencidos/as de que ese conocimiento mutuo iba a resultar beneficioso, comenzaron a dar forma al encuentro, y de ahí surgió la idea de organizar un acto unificado y abierto; de hecho, al dotarla de formato festivo, la iniciativa ofrece la oportunidad de dar a conocer el volumen del proyecto, de mostrar y hacer sentir a los y las participantes que forman parte de un movimiento unificado y de impulsar programas similares en otros municipios vascos. Además, remarcando el carácter lúdico de los programas, los y las participantes finalizan el curso con un buen sabor de boca.

En esa primera edición de la Cuenca de Pamplona, con un programa muy humilde, se reunieron unas 150 personas y sus valoraciones fueron muy positivas: lo pasaron bien, conocieron a mintzalagunas de otras comarcas y tuvieron la ocasión de visualizar el volumen que iba adquiriendo el movimiento de los programas de práctica conversacional. En vista de aquellas valoraciones, Topagunea decidió seguir organizando la fiesta cada año y de comarca en comarca, y en los años siguientes el Mintza Eguna se celebró en Pamplona, San Sebastián, Getxo, Vitoria-Gasteiz, Arrasate, Elizondo, Santurtzi, Elgoibar, Urkabustaiz, Bera, Atarrabia, Derio y Hondarribia.

Uno de los objetivos de la fiesta es que los y las vecinas del municipio que la acoge colaboren con los y las mintzalagunas en la organización, a fin de fortalecer la red relacional de la población euskaltzale. Además, los y las mintzalagunas que se acercan al Mintza Eguna tienen la oportunidad de conocer el municipio de manos de los vecinos y vecinas del lugar. En general, el Mintza Eguna es un buen pretexto para conocer a gente de otros lugares y para practicar euskera, y aporta un agradable ambiente festivo al municipio anfitrión. A fin de cuentas, de eso se trata el Mintza Eguna: de un encuentro festivo.

Variantes especiales

Además de los grupos de práctica habituales, durante los últimos años han surgido diversas variantes especiales. Se trata de grupos dirigidos a públicos o intereses específicos, y en mayor o menor medida se han puesto en marcha en la mayoría de los municipios. Son los siguientes:

GURASOLAGUNA

Se trata de la variante dirigida a padres y madres con niños y niñas pequeñas (EI y EP). Su objetivo es incidir en los hábitos lingüísticos domésticos y en la transmisión, poniendo en contacto a progenitores euskaldunes y ofreciendo herramientas para jugar con los niños y niñas. La mayoría de las veces, se forman grupos con los padres y las madres de un colegio concreto; a veces se reúnen solo padres y madres, y otras veces padres, madres, hijos e hijas. Dado que hay niños/as de por medio, estos grupos se adaptan a sus horarios o necesidades de cuidado. Mientras los progenitores están en el grupo de práctica conversacional, el cuidado de los y las niñas está garantizado, o juegan todos/as juntos/as.
En este caso, algunas de las actividades complementarias están dirigidas exclusivamente a los progenitores (por ejemplo, conferencias), y otras, en cambio, son para toda la familia (por ejemplo, talleres o excursiones).

HIKALAGUNA O EUSKALKILAGUNA

Se trata de la variante del mintzalaguna que tiene por objeto hablar en el dialecto del municipio o en hitano (tuteando). En estos grupos principalmente se reúnen estudiantes de euskera, jóvenes que han estudiado en ikastola o mintzalagunas que han llegado al municipio desde otros lugares.

MINTZAKUADRILLA

Es la variante que reúne a mintzalagunas de entre 18 y 24 años. Los y las jóvenes quieren moverse en un ambiente juvenil y se les ofrecen actividades pensadas especialmente para ellos/as, como el cursillo de surf que se puede ver en la foto. Suele haber grupos de práctica habituales y grupos de amigos/as naturales. Información: http://mintzakuadrillak.eus/

GRUPOS DE MONTAÑA

Se trata de grupos consolidados en muchos municipios. Se juntan una vez al mes para ir al monte y muchas veces también participan en grupos de conversación habituales. El deseo de hablar en euskera y la afición a la montaña se unen en esta variante. Entre los y las mintzalagunas también se han difundido otros grupos de deporte, como grupos ciclistas o grupos de pala.

MINTZANET (práctica on-line)

Es la variante on-line, que permite practicar euskera desde casa. Ofrece la oportunidad de hablar con euskaldunes de la diáspora mediante Skype, un programa de fácil manejo. Para ello, se requiere un ordenador, conexión a Internet y un micrófono. Se puede utilizar como conferencia telefónica o videoconferencia, y es una opción adecuada para quienes tienen dificultades para reunirse en grupos de práctica presenciales. El grupo de servicios donostiarra Maramara se encarga de coordinar el proyecto Mintzanet.

MINTZODROMO

Durante los últimos años se han organizado mintzodromos o berbodromos en muchos municipios. Se organizan en torno al día del euskera o en festividades especiales, y suelen durar varias horas. Su objetivo es sacar el euskera a la calle y fortalecer su uso. Se trata de una iniciativa que reúne a euskaldunes en torno a una mesa. En cada grupo suele haber unas cuatro personas, manteniendo una conversación tranquila sobre temas generales de su interés mientras toman un café. Al cambiar de tema, los y las participantes se mueven a otras mesas y cambian de interlocutores.

Número de habitantes o grupo al que afecta este proyecto

Desde que se pusieran en marcha en 1993, han sido miles las personas que han optado por vivir y hablar en euskera y que han participado en los proyectos de práctica conversacional. Hoy en día, son alrededor de 6.000 las personas que participan en este proyecto que se extiende por toda Euskal Herria.

Relación que puede tener con otros programas

Dado que ofrece la oportunidad de acelerar el proceso de aprendizaje y de integrarse en la comunidad vascoparlante local a quienes están completando o han completado su trayectoria cultural gracias a la motivación, el proyecto resulta complementario y muy útil para todo proceso de aprendizaje del euskera. Se presenta en los euskaltegis, en diversos lugares.

Los y las mintzalagunas son un buen ejemplo para las personas que participan en programas de primer contacto con el euskera (por ejemplo, el programa Auzoko), puesto que les enseñan el proceso a seguir para vivir en euskera y les demuestran que es posible aprender y utilizar esta lengua.

Documentos generados

Memorias anuales, planes de gestión, informes de innovación…

Difusión de la práctica

Se puede encontrar en el sitio web www.mintzalaguna.eus

Evaluación

Desde que se pusieran en marcha los primeros grupos de práctica conversacional el proyecto ha ido evolucionando y adaptándose a las nuevas necesidades. Se trata de un proyecto vivo, que ha creado variantes para responder a necesidades concretas y que tiene capacidad de adaptarse a las diferentes características de comarcas y municipios.

Puntos fuertes de la práctica

En las encuestas realizadas a los y las participantes, estos/as reconocen que el programa es efectivo, que han cumplido con los objetivos que tenían cuando se inscribieron en él y que por eso siguen participando. Ese es, precisamente, el punto fuerte del proyecto, que satisface las necesidades y los deseos de los y las participantes.

Puntos débiles de la práctica

Los grupos se adecuan a los horarios y a las necesidades de cada participante, pero no siempre es posible que haya grupos adecuados para todo el mundo.

Contacto:
Maite Agirre Ena (Grupo de Trabajo de Sensibilización)
Teléfono:
656702651 656702651
Dirección:
Euskaltzaleen Topagunea (Martin Ugalde Parkea. Gudarien etorbidea s/n, 20140 Andoain, Gipuzkoa)
www:
http://www.mintzalaguna.eus/